Ayer participé en un programa de TV junto a una cubana de mi misma edad pero criada en Cuba. Ella estudió periodismo y trabajó en la radio cubana. Yo en cambio no pude estudiar periodismo en Estados Unidos, ni en Cuba (donde si lo intenté sin resultado alguno), aunque si tengo mi propio blog y practico el periodismo alternativo. Quizás tengo otra manera de entender la noticia y lo que hay detrás de la misma, pero a pesar de las diferencias, no hubo gritos, ni peleas ni disgusto, como debe ser entre compatriotas.
Aprender a debatir respetando algunas normas elementales, favorece el camino hacia la unidad nacional, y aunque la competitividad marca bastante esta época de la humanidad, debemos siempre hacer énfasis en la verdad por encima de las habilidades retoricas o la educación superior, para estimular el desarrollo de buenos hábitos de convivencia en el cubano promedio.
Aquà les comparto el programa libre de comerciales.