Siempre hay gente que desprecia la vida humana. Nuestros libros de historia son básicamente una narrativa sangrienta de la lucha entre humanos, de la guerra por territorios, por recursos, por control de poblaciones. Como no tenemos ni uñas muy largas ni dientes tan temibles, entonces recurrimos a la tecnologÃa para hacer el mayor daño posible al otro. Las armas son una aberración producida por nuestra inteligencia, y con ellas el hombre mata al hombre mientras adorna el acto con una narrativa polÃtica para que su acto atroz no dañe moralmente a su propia comunidad debido a razones subjetivas.
En Cuba, las armas de fuego son ilegales. No duden que si se aplicara en Cuba la costumbre ajena de andar armados la vida en la isla fuera una pesadilla. La extrema derecha cubano-americana quiere imponer en Cuba un modelo copia y calco del estadounidense, incluyendo al-negocio de las armas. IncrementarÃa el crimen a niveles horribles.
La cultura de la muerte puede ser derrotada y las armas terminar convertidas en material útil para la vida. Ese utópico mundo de paz es posible. Aquà les comparto un vÃdeo dedicado al tema.